
Pon un presupuesto y tu dinero cobra sentido.
Define presupuestos por día, semana o mes y por categoría; cada vez que gastas, ves de un vistazo lo usado y lo que queda. El buen propósito se convierte en control real.
- Teclado tipo calculadora: anotar algo son un par de toques
- Distingue tarjeta de efectivo, puntual de recurrente


